Enrique
intentaba aclarar un poco sus ideas, pero ello no era fácil en absoluto. Todos
estaban desconcertados con lo que acababa de pasar. ¿Cómo era posible que
ninguno se percatase del hecho de que Andrea hubiese cogido las llaves del
coche?
La noche empezó bien. Una noche joven, plagada
de estrellas. Toda ella por delante....